Thursday, March 18, 2010

Breve la hora;
la frontera no es viaje,
esto no es el mar.

Cariló, Argentina

Monday, March 15, 2010

Alas al norte,
torres de tinta bruma;
al sur los ojos.
Siempre un espejo
al final del camino;
se rompe y sigo.
La cinta de sol
divide Ciudad Verde
de Ciudad Fuego.

Río de Janeiro, Brasil
Los mares suelen;
verde el calor que sueña
mediomisterios.
Sin paz ni piedad
desfilan los silencios:
como un espejo
Elefante gris;
malabares de lluvia
cada mañana.
Sur somnolencia,
pasto párpado en flores,
voces de lluvia.
Y se abandona;
un arquero es la flecha
antes del blanco.
Espejo cielos,
de gris que no es ni blanco;
estar sin estar.

Buenos Aires
El arco tenso;
las flechas se disparan
y la noche no.
El mar se carga
montañas en migajas;
y tiene tiempo.
Muerdo la noche;
tiene los labios dulces,
como ese vino.
Triste sátrapa,
rodeado de fronteras
de lenta nieve.
Esta misma flor
adornaba el camino
hace mil años.
Y se desdice
en cada parpadeo,
como una nube.
De madrugada
las distancias son ciertas,
en todas partes.
Añada sales
y devore sin prisas;
no hay carne ajena.
Abre la blusa:
se vuelan los pájaros
y el sueño existe.
Huelo la brisa;
el bosque esconde sendas
ciertas y falsas.
Les pondré nombres;
necesitan existir,
pero estoy mudo.
Raros espejos;
la luz es caprichosa
como el otoño.
La luz es blanca;
la mañana indecisa
viste de nada.
Acostumbro sol,
pero me lluevo en grises
algunos días.
Un beso-canto
y el gemir de las diosas;
latidos sueltos.
Hay un camino,
y comienza siempre aquí,
en este paso.
En el silencio,
arde como los sueños
sin asustarse.
Más azul que azul,
antigua primavera;
el lujo es viejo.

San Remo, Italia
Típica risa
en el cuerno del bosque;
son los Delirios.
La ciudad duda;
es un poco fantasma
y otro poco mar.

Venezia, Italia
Hierofante sol
en el bosque circular
de los misterios.
La fría calle,
empedrada con aguas;
pasos disueltos.

Venezia, Italia
Cartas de rosa;
un pasado es detalles
y cruces rotas.
La muralla al sol;
un guerrero dormido,
que no despierta.

Bérgamo, Italia
Abre la boca,
que te laten destiempos
Zanja Corazón.

Thursday, March 11, 2010

Isla sin patria,
plena de olor a nadie;
ya se van todos.

Aeropuerto de Lyon, Francia
La callecita
defiende a los fantasmas
que se pasean.

Perouges, Francia
Sonrisa niña;
flores en las mejillas
y pasos magia.

Chambery, Francia
Dejar al viento;
ser es obra de nadie,
dice la nube.
Aire delicia;
se saludan con café
y abren ventanas.

Arlés, Francia
Por cuatro veintes;
árabe la princesa
de medialunas.
Pícara parra,
se desnuda en abrazos
para el otoño.
Este pájaro,
finge ordenar sus plumas;
repite la voz.
El sabor del mar,
la bandeja de brisas;
aroma espuma.
La luz se extraña;
el hotel es un disfraz
que desconcierta.

En un hotel, en Madrid.
Araña quieta,
bajo cauce que parte;
cascada piernas.
Con otro latín
se enredan en el aire;
somos antiguos.

Barcelona
Clava tritiempos en vitrinas de cristal; desaparece.

Saturday, February 6, 2010

Plácida sombra.
Los viajeros son ruido
y bicicletas.

Barcelona
Arboles de alas,
garras que echan raíces
hasta que el viento.
El campo, veloz,
se ondula en geometrías
y otoños nuevos.

Entre Barcelona y Madrid
Y un parto, verde,
que la tierra es pubis
y dedos de hierba.
Como violetas
que recitan verdades
sin alzar la voz.
Nos apuramos
en el último trago
de este verano.

Barcelona
La niña perra
mordisquea barajas
y ladra soles.
La ciudad zumba;
el presumido enjambre,
no tiene reina
Ellos son de aquí;
la ciudad los enhebra
con los extraños.

Barcelona
Y mar adentro,
lejos del horizonte,
un perro ladra.
Y suena el coro,
hecho de muchas voces
al mismo tiempo.
En los balcones;
hacia adentro, los trapos,
flores afuera.

Barcelona
Sangre que parte,
yegua en amores-sol,
brava la luna.
Una también
es la bandada que vuela;
las aves saben.
Pequeño balcón;
sus piernas se abandonan
al baño de sol
Habitaciones;
ventanas a ventanas
y soledades.

Barcelona
Tatúa cuentos
en las caderas llenas
de sueño-luna.
Se va la tarde
de calor y turistas;
siguen el viaje.
La casa jardín
encierra un limonero;
se va el verano.

Barcelona
Charco de cristos,
canta la siesta de lirios
y se persigna.
Y se confunden
primaveras y otoños;
no estamos aquí.

Barajas, Madrid
Sisea filos,
habla como un pajáro;
pico cuchillo.
Se desintegra
la ciudad de los búhos
al amanecer.
La enredadera,
despeinada en el sol,
ve pasar el tren.

Buenos Aires
Entre los dedos
enredaba pájaros;
se lo llevaron.
Viajan el cielo
sin distinguir destino,
sin detenerse.
La melodía
la dirige en siencio
el ave padre.
Canta en gritos,
ecos que se diluyen;
un pajarito.

Buenos Aires
Sorda tibieza;
las espejadas manos,
piel de narcisos.
Para el almuerzo,
padrecolirio y verdes
como sombrero.
Para el almuerzo,
padrecolirio y verdes
como sombrero.
¿En qué disfraces
bajarán los dioses hoy
a despertarme?
Las musas, sobrias,
visten un silencio gris,
como si el cielo...
Y se disuelve,
bañada en los vapores
de una llovizna.

Buenos Aires
Tuerto de luces
y eclip-sado en dolores;
por poco cae.
No se detiene,
ni en cielos ni en infiernos;
a veces calla.
Y se desarma
el juguete, sin niños;
plaza vacía.
Sostiene el rumor;
la ciudad prepara sol
en los talleres.

Buenos Aires
Ojos manzana
en el sueño perdido,
verde lágrima.
Este silencio,
la voz de las verdades
y de los dioses.
Cada existencia
es un Dios disfrazado;
yo te saludo.
Esa clara luz
muestra para deshacer;
pinta la verdad.
Gris transparente
la nube imperceptible;
es un suspiro.
Celeste frágil
y fría primavera
es la mañana.
Tibio silencio,
brujas de primavera
al atardecer.
Los mismos que ayer;
reconozco las voces
de los pájaros.

Buenos Aires
Gargantas de miel
y astutas buscasueños;
vino de sangre.
Es la mañana
y alguien barre mis aires;
brisa sin prisa.

Buenos Aires
Pícara griega
en el rincón del labio,
rojo de alas.
Pero el cielo
ocurre sin ocurrir;
y siempre ahora.
Pequeño globo,
si sentado en mi pampa,
puedo oír Islandia.
Porque es un barco
que la revoloteaba,
como atrapado.
Nadie sigue al mar;
él va y viene siempre aquí,
esperándonos.
Carnavalitos,
la noche se descarna
y nos disfruta.
Cuando verdea
soles sobre los cafés
y los sábados.

Buenos Aires
Sábado en Persia,
búhos verdes de sueño,
dedos de tierra.
No es enemigo;
el aire que me habita
es también suyo.
Recuerdo, quizás,
fantasmas que las noches
enamoraban.
El hormigueo.
Fingen ocupaciones,
pasan el tiempo.
Espuma pluma,
perros que ladran latín
en cualquier lado.
Así descubro
en mis oídos alas,
para el silencio.
Me gustaría
ser un poco celeste
por la mañana.
Lo imaginaba;
sobre la inmensa nube
había un cielo.

Buenos Aires
Deshace ochos
caminando caderas
al revés del sol.
Aquí las dejo;
el camino es más corto
si voy liviano.
Si la interrogo,
la mañana responde:
descolorida.
Brillos de plata
maquillan Ciudad Siempre,
tantas mañanas.
Manomañanas
con la delicia rota,
cascando rabias.
Cae la lluvia;
no elegimos hoy cielo,
pero igual llueve.
Los habitantes
envuelven sus bostezos
con la llovizna.
Va la llovizna
con sus pasitos cortos
por la vereda.

Buenos Aires
Mano que muerde
y escupe garabatos;
sin bendiciones.

Sunday, September 6, 2009

Huelo turquesa,
la ensimism-hada bruja
se me ofrece; ya.
Un buda sobrio
pinta caretas rojas,
como la furia.
Y sus pétalos
suelta por el camino;
no teme al frío.
Azulado gris;
un cielo de otra tierra
nos han colgado.
Todos las sendas
terminan en el cielo,
tarde o temprano.
Del suelo al cielo
extiende sus verdores;
vuela sin volar.
Raja que raíz,
sorda miseria, dulce,
hecha de hambre.
Y se despliega
soltando los aromas;
la verdad vive.
Hay antídoto;
disfruta de la intriga,
de noche a noche.
Murmura verdad
hasta callar las voces
de tus oídos.
¿Quién tejería
tan vasto laberinto
de nochedías?
Entonces veo
la vida que nos vive;
es peregrino.
Es que con sueños
las historias despejan
sus incógnitas.
Aquella gota,
viajera intrépida; cae.
Ya es mar.
Deseo lluvias
hasta el fin de la noche;
abracadabra.
Dulce la ola,
se abandona en la arena.
Se va; y vuelve.
Y algunas veces
escapa por la arena,
vivo de miedo.
Oigo el mensaje
en las rítmicas voces
que rezan el mar.
Todas las aves
saludan el día-mar,
agradecidas.
Devuelve el aire:
viajará sin descanso
en los sensibles.
Dedos que corren
escapando de noches
enmarañadas.
Esta palmera
sueña en secreto soles
casi perfectos.
Fingido pueblo,
encerrado en lujos,
miente la pampa.
Nos encontramos
en el generoso aliento
que viaja el tiempo.
Bajo su rostro
agonizan las voces,
desconcertadas.
Encuentro detrás
del actor asustado,
al que no teme.
A pocos pasos
de mis ojos termina
el escenario.
video
Tedioso juego
proponen las mañanas
al oblicuo alfil.
El río cruza
sin temor por el bosque;
el mar lo guía.
Aún no suena
mi voz en la mañana;
oigo las cosas.
Agua en el aire
que has sido tantas cosas;
para qué temer.
¿Y si anochezco
en la mitad del dia?
Tal vez me llueva.
Busca el árbol
aquel sol detrás del sol,
en el silencio.
Rara la noche
y sus viajes sin tiempo;
son otras vidas.
video
video
Dóciles aguas, que toman del camino la forma. Siguen.
Otra la ciudad.
El mismo quien despierta
al mismo sueño.

Saturday, August 29, 2009

Esas palabras
que cruzan los sentidos
y son aromas.
Piensa veranos
como rompecabezas;
en pedacitos.
video
Cierra los ojos
para dejar el bosque
sin luz ni sendas.
Desamparada
en eternos retornos
la mañana gris.